Entrevista a Astrid Grau, fisioterapeuta

Entrevistada: Astrid Grau del Valle.  Negocio: Fisioterapia Osteopatía Astrid.

1. Para conocerte un poco más, cuéntanos en qué consiste tu negocio.
Mi negocio consiste en una clínica de fisioterapia donde hago tratamientos individualizados, empleando diversas técnicas fisioterápicas y osteopáticas.

2. ¿Cómo y cuándo tomaste la decisión de emprender?
Decidí abrir mi propio negocio para sentirme bien realizando mi trabajo. Es una profesión muy vocacional y te gusta trabajar como tú piensas que vas a ayudar mejor al paciente. En muchos sitios están muy protocolizados los tratamientos y no te dejan salir de las prescripciones médicas.

3. ¿Con qué facilidades y/o dificultades te encontraste durante este proceso?
La verdad es que no me costó mucho porque me aceptaron bien en el pueblo y los alrededores.
Respecto a las dificultades, considero que tuve las normales a la hora de abrir un negocio. Toda inversión cuesta, pero estoy muy contenta con haberlo hecho.

4. ¿Consideras que a nivel social e institucional se favorece la conciliación personal y profesional? En tu caso, ¿cómo logras conciliar estas dos áreas?
La conciliación familiar y laboral es muy difícil. Todo el mundo trabaja y para venir a tratarse te tienes que adaptar a sus horarios, conciliar con la vida familiar es complicado. Sobre todo cuando tus hijos tienen necesidades o son pequeños tienes que sacrificar muchas cosas al trabajar. En mi caso lo consigo porque tengo ayuda, especialmente, de mis suegros. De lo contrario sería imposible trabar así.

5. ¿Qué medidas consideras que deberían adoptarse para favorecer a las mujeres emprendedoras?
Favorecer medidas de conciliación familiar y laboral.

6. ¿Qué le dirías a una mujer que está pensando en emprender?
Le diría que es muy bonito tener tu propio proyecto laboral porque trabajas en lo que te gusta.

7. Desde tu perspectiva empresarial, ¿crees que existe igualdad en el ámbito laboral?

Yo personalmente no me he encontrado con ningún tipo de trato de desigualdad, pero vivimos en una sociedad por defecto más machista y aún hay mucho que mejorar.